Sin formularios, sin mapas que mover, sin letra chica. Aprietas un botón, dices a dónde vas, y el auto llega. Y si prefieres no hablar, lo escribes en el mismo recuadro.
Se instala desde aquí mismo, sin buscar nada. Ya puedes tenerla en el teléfono: los viajes se activan apenas haya conductores.
Lo único que hay en la pantalla es un botón grande y un recuadro para escribir. Nada más que aprender.
«Necesito ir a la casa de mi hija como a las cinco.» No hace falta la dirección exacta: la aplicación se acuerda de los lugares de siempre.
Antes de que aceptes, te dice en voz alta la hora y cuánto sale, completo. Ese precio no cambia después.
Dices «listo», o tocas el botón. La aplicación busca el auto sola y te avisa cuando viene en camino.
Estamos terminando de armar la flota antes de abrir a los pasajeros: preferimos que haya auto disponible el primer día a tener gente esperando. Escríbenos y te avisamos apenas esté funcionando.
Avísenme cuando esté